miércoles, 11 de noviembre de 2015

Alrededor de 140 abogados participarán en el MICAP en los XVII Encuentros Estatales Jurídico Penitenciarios



A partir del jueves 12 de noviembre, cerca de 140 abogados participarán en la sala de conferencias del MICAP en los XVII Encuentros Estatales Jurídico Penitenciarios, organizados por el MICAP e impulsados por la Subcomisión de Derecho Penitenciario del Consejo General de la Abogacía. Según explica Mikel Armendáriz, coordinador del Servicio  Penitenciario, “hace ya muchos  años que los profesionales querían que las jornadas se celebraran en Pamplona, ya que esta ciudad siempre ha sido un referente en materia de Derecho Penitenciario”.

¿Por qué motivo se considera a Pamplona referente en materia de Derecho Penitenciario?
Por una parte,  porque fuimos uno de los primeros colegios en instaurar el Servicio Penitenciario,  que además ha sido un servicio que siempre ha funcionado relativamente bien.  Por otra parte, porque  en Pamplona se hace la web de derecho Penitenciario, que depende del MICAP pero está abierta a todo el que quiera acceder a ella. Se trata de la única web especializada en derecho Penitenciario en la cual puedes encontrar jurisprudencia, doctrina, etc., de manera gratuita.

¿Por qué motivo todavía no se había organizado unas jornadas en el MICAP?
Siempre se ha intentado que los encuentros sean en ciudades en las que empieza  a prestarse ese servicio, para apoyar a ese colegio y para que las instituciones vieran que hay interés  en esa rama. Este año había dos colegios que habían comenzado hace muy poquito, por lo que  no hemos visto conveniente que las jornadas fueran allí, porque no tenían capacidad de organizarlo, debido al trabajo que supone implantar el servicio. Como la idea de hacer unas jornadas nacionales en Pamplona siempre está en el ambiente, hemos visto que era el momento propicio.

¿Cuántos abogados está previsto que participen?
Por el momento, las inscripciones están alrededor de 140.  La afluencia de público suele ser variable, porque cuando hay encuentros la gente del propio sitio de celebración aprovecha para ir a las ponencias. El número de inscritos suele fluctuar entre 100 y 120 personas, que es el bloque de gente que suele desplazarse.

¿Cómo surgió la idea de llevar a cabo este tipo de jornadas especializadas en Derecho Penitenciario?

La idea de partida fue que las personas que nos dedicamos al derecho Penitenciario podamos  juntarnos anualmente. En un primer momento, no había nada sobre Derecho Penitenciario, ni había tampoco los medios para comunicarse que hay ahora. Así,  era muy interesante ver qué estaban haciendo n otros colegios, como respondían los jueces de vigilancia penitenciaria de otros sitios, como podíamos recurrir ciertas cosa. Por lo tanto, no es  en sí un congreso, lo llamamos “encuentros” porque lo que pretendemos, sobre todo,  es compartir experiencias.  El problema con el Derecho Penitenciario es que no contamos con un Código Procesal propiamente dicho, entonces, mucho es improvisado sobre el procedimiento. Ahora ya es diferente, en cuanto a que viene más gente y a que la gente está muy formada. 


¿Qué van a encontrar los participantes en estos encuentros?
Por un lado ponencias, y por el otro talleres. Hace ya tiempo que renunciamos a lo que podrían ser las ponencias típicas, muy sesudas, en las que viene un magistrado del Tribunal Supremo, porque eso no nos sirve en nuestro día a día. Tratamos de invitar gente que nos pueda ofrecer información útil para la práctica diaria. En este caso, la primera ponencia la va a realizar el Magistrado Juez  del Juzgado de Vigilancia Penitenciaria de Pamplona, Eduardo Mata,  que tiene un gran prestigio  y es además una persona muy querida y respetada en el ámbito del Derecho Penitenciario. En cuanto se supo que las jornadas iban a ser en Pamplona,  prácticamente se dio por hecho que participaría. La idea es que hable del nuevo código penal que ha entrado en vigoren julio y de cómo el Juez de Vigilancia Penitenciaria puede aplicarlo. 

Además, va a venir  Maribel Mora, Senadora y encargada de la Asociación pro Derechos Humanos de Andalucía,  a hablar de la Salud en las prisiones.  El año pasado estuvimos hablando de la hepatitis, y de las limitaciones de los presos a la hora de acceder al tratamiento. Porque si fuera hay limitaciones, imagínate una persona que esté preso. Y dentro de la población penitenciaria, hay un porcentaje altísimo que tienen hepatitis B. Así que se decidió  que todos los años se reservaría una ponencia  para dedicarla al tema de salud, porque entendemos que es un tema a seguir.
También está programada una ponencia sobre  Sistemas de seguridad en los Centros Penitenciarios, a cargo de Laura Moreno Yuste,  colaboradora del observatorio del derecho penal de la Universidad de Barcelona.

Y otra comunicación, a cargo de Santiago Hernández Castrillo, jefe del Área de traslados de personas condenadas, de la Subdirección General  de Cooperación Jurídica internacional del Ministerio de Justicia, que va a hablar sobre los Convenios de cumplimiento de penas en otros países, con especial referencia a la aplicación de la Ley 23/2014. Está centrada en el cumplimiento de penas fuera de España y sobre los procedimientos para traer a esa persona aquí, siempre  que sean ciudadanos españoles que quieran cumplir la pena en España. 

Por último, está previsto intercambio de experiencias en los SOAJPS, coordinado por Carlos García Castaño, presidente de la subcomisión de Derecho Penitenciario del CGAE. Es una especie de ponencia de coaching, en la que compartimos nuestras experiencias, como hacemos el trabajo, y qué problemas encontramos.


Eso son las ponencias.  ¿Qué temas se van a  tratar en los talleres de trabajo?
Antes de definir los talleres de trabajo, se suele mandar cuestionarios a todos los colegios para elaborar una especie de estadística sobre qué temas interesan más para tratarlos en los encuentros. La idea es llegar  conclusiones y a líneas de actuación conjuntas. Por ejemplo este año vamos a hablar del cumplimiento en las cárceles de los criterios de los jueces de vigilancia. No entendemos  como una prisión como la de Pamplona se niega a cumplir algo que el juez de Vigilancia viene continuamente diciendo,  como son las comunicaciones con gente que ha estado en prisión. Sistemáticamente, el juez las aprueba,  pero la cárcel sigue negándolas, así que nos interesa ver cómo está la situación en otros colegios.

También vamos a tratar un tema novedoso, como es el del acceso al expediente personal, por parte de los abogados y del propio preso.  Y el código deontológico dentro de Instituciones Penitenciarias, que no sabemos muy bien cómo funciona.

Otro taller va a ser sobre  Justicia Restaurativa, que es Mediación en  el ámbito penitenciario. Y otro va a ser sobre la Redacción de un protocolo de clasificación inicial en tercer grado con acceso directo en CIS para personas condenadas a penas cortas o menos graves. En estos momentos,  este tema está planteando muchos problemas a los abogados, con gente que está entrando a prisión a cumplir condenas muy cortas. Hablamos de gente que está entrando a cumplir penas de cuatro meses de cárcel, seis meses, hasta incluso un año.

Este tipo de penas, ¿por qué se dan? ¿A qué tipo de delitos corresponden?
Bueno, por ejemplo suelen ser delitos por impagos de mutas que luego se han convertido en prisión. Eso se da. Hablamos de un procedimiento penal que se ha sancionado con una pena de multa, pero que esa persona no puede hacer frente a esa multa y automáticamente se transforma en prisión.

¿De cuánto dinero estamos hablando?
No es necesario que sean multas muy altas. Por ejemplo, 700 €. Y menos. Lo que ocurre es que generalmente la persona cumple los cuatro meses enteros, porque no da tiempo a clasificarles, ya que la clasificación tarda en hacerse mes y medio o dos meses y ene se tiempo, cumplen ya la mitad de la condena. Además, como la mayoría de las prisiones suele clasificar en segundo grado,  ese segundo grado lo tiene  que  recurrir el abogado. Y al recurrirlo, entra en el juzgado de vigilancia penitenciaria, que tarda otro mes o mes y medio en resolverlo. El resultado es que aunque el juez te dé la razón, esa persona ya ha cumplido tres meses y medio o cuatro, que es lo que tiene que cumplir, así que se pega cuatro meses dentro de prisión.

Lógicamente, si tienes dinero pagas la multa. Son penas de pobreza. A una persona que tiene medios nunca le va a pasar eso. Desgraciadamente la crisis hace que muchas personas que estén en paro y no tengan recursos se vayan cuatro meses a la cárcel. A nadie le gusta estar en la cárcel, y mucha gente entra en prisión porque no le queda otro remedio.

Un ejemplo relativamente común pude ser una persona a la que le han retirado el carné por una alcoholemia y luego le pillan conduciendo. Ese quebrantamiento, que es el segundo delito, le condena a una multa. Pero esa persona no puede pagarla –no puede pagar 700 € ni siquiera en plazos- , y como ya tiene una condena previa, se transforma la pena de multa en prisión, y no se puede suspender, porque ya tiene un delito anterior, así que entra en prisión.

Lo que queremos – y es de lo que va la ponencia- es la redacción de un código para que los CIS puedan acoger a esas personas con penas cortas, con un estudio previo, para clasificarlas directamente en tercer grado. Queremos articular un sistema para personas con penas tan cortas, y que  en muchos casos llevan una vida totalmente normal, pero han tenido la desgracia de vivir dos hechos puntuales que le han marcado la vida. Queremos para esas  esas penas cortas un procedimiento de ingreso en el CIS, con un estudio previo del centro penitenciario y siempre que se den unas condiciones dentro de la situación de la persona, para poder incorporarla inmediatamente al tercer grado, permitirle salir a trabajar… No es un perdón de la pena. Lo que queremos es permitirle cumplirla en unas condiciones que las permite la ley y que sean más adecuadas. 

 

© 2014 MICAP Gabinete de Comunicación online. Rediseñado sobre la plantilla Templateism

Back To Top