viernes, 29 de abril de 2016

Cuestiones prácticas sobre el Derecho de Asilo en la Unión Europea


La sala de Conferencias del MICAP acogió el pasado jueves una charla sobre el Derecho de Asilo, a cargo del abogado Javier Galparsoro, Presidente de la Comisión de Ayuda al Refugiado (CEAR) de Euskadi, quien hizo un repaso de la situación legal de este derecho, así como de la actual situación política en la que se encuentra a nivel internacional.

Según explicó al inicio de su presentación, los refugiados están en primera línea mediática y política, y es importante hacer una lectura de este fenómeno desde dos puntos de vista. Por un lado, el normativo y por otro, el de “la realidad de la deplorable situación ante la mal denominada crisis de los refugiados. Los refugiados no están en crisis, porque simplemente los matan o se mueren, lo que está en crisis es la Unión Europea”, explicó. 

Así, Galparsoro comenzó por repasar las fuentes legales que sustentan el derecho de asilo en la actualidad, empezando por la nueva Ley de Asilo, la Ley 12/2009, reguladora del Derecho de Asilo y de la Protección Subsidiaria, del 31/10/2009, que reforma la Ley 5/1984, parcialmente modificada a su vez por la Ley 9/1994. Esta ley, explicó, entró en vigor el pasado 20/11/2009, lo que implica que “Hasta 2009 no llegamos a tener una reforma que se adaptara a las directivas europeas que no habíamos incorporado”. 

En concreto, la Directiva 2004/83/CE del Consejo, por la que se establecen normas mínimas sobre los requisitos para el reconocimiento y el estatuto de nacionales de terceros países o apátridas como refugiados. La Directiva 2005/85/CE del Consejo, sobre normas mínimas para los procedimientos que deben aplicar los Estados miembros para conceder o retirar la condición de refugiado. Y el Capítulo V de la Directiva 2003/86/CE del Consejo, sobre derecho de Reagrupación Familiar.

“Seis años después, todavía no existe reglamento de aplicación de esta ley, que ya está desfasada, para que podamos ver qué marco legislativo tenemos”, comentó Galparsoro.  Las Directivas anteriores han sido a su vez ya modificadas por el denominado S.E.C.A. (Sistema Europea Común de Asilo) el bloque normativo que integran:
- Directiva 2013/32/CE sobre procedimiento de concesión o retirada de la protección internacional.
- Directiva 2013/33/CE sobre normas para l acogida de los solicitantes de protección internacional.
- Directiva 2011/95/CE sobre requisitos para el reconocimiento de nacionales de terceros países o apátridas como beneficiarios de protección internacional.
- Reglamento 604/2013 del parlamento Europeo y el Consejo sobre criterios y mecanismos de determinación del Estado miembro responsable del examen de solicitud de protección internacional.
- Reglamento 603/2013 del Parlamento Europeo del Consejo relativo a la creación del sistema “Eurodac” para comparación de impresiones dactilares.

Asimismo, manifestó la valoración negativa que CEAR hace de este retraso en el desarrollo legislativo, por considerar que “que comporta un retroceso en la legislación nacional de asilo, con recortes de garantías de los derechos de los refugiados, reconocidos en la Ley, cuya modificación se pretende”.

Trabas para las solicitudes de asilo

En este sentido, declaró que se han denunciado “trabas para que los solicitantes de asilo puedan ser reconocidos como refugiados, especialmente para un estudio individualizado y profundo de sus peticiones” ya que, recordó el ponente, la ley, anclada en la Convención de Ginebra, reconoce que el solicitante de asilo “es una persona que tiene un temor a ser perseguido por distintos motivos, como raza, religión, etnia, ideología política o nacionalidad e implora el derecho de acogida en otro país. La petición de asilo es individual, y hay que estudiar cada caso uno a uno”. 

En opinión de Galparsoro, la ley consolida dichas trabas, ya que debilita el derecho a asistencia letrada en los puntos de llegada de refugiados, que para ser reconocido como tal, debe manifestar claramente y de manera inteligible un temor fundado de ser perseguido, cuando muchas veces el refugiado ni siquiera tiene conciencia de serlo. 

Además, consideró que la ley refuerza el concepto de país de origen y tránsito seguro. Y excluye la posibilidad de solicitar asilo por parte de ciudadanos de países de la UE, vulnerando la Convención de Ginebra de 1951.

El presidente de CEAR Euskadi consideró que la legislación asimismo avanza en un entramado de procedimientos de inadmisión o abreviados, incrementando el margen de maniobra de la OAR, para descartar cualquier petición de protección internacional sin su debida y suficiente valoración. Y devalúa el papel del ACNUR en frontera, ya que su informe favorable a la admisión no comporta la inmediata suspensión del retorno ante la interposición de Recurso Contencioso-Administrativo frente a resolución desfavorable de la OAR.

“ACNUR tenía un papel importantísimo en la frontera en la ley anterior, informando en el procedimiento. En caso de que la resolución de Interior fuera desfavorable, el mero apoyo de la ACNUR permitía que un recurso contencioso frente a esta resolución anterior suspendiera la deportación. Esto se acabó. Ahora estamos en solitario”, explicó.

La ley, asimismo, modifica sustancialmente la posibilidad de solicitar asilo desde nuestras Embajadas o Consulados, con lo que queda en suspenso la posibilidad de que una persona que se encuentra fuera del espacio físico de su país -podría ser una Embajada- pueda solicitar protección en otro país. 

Por último, el ponente destacó la “nula transparencia con la que se ha gestado la Ley, sin contar con organizaciones acreditadas, sin reflexión serena, ni debate en profundidad. CEAR intervino en la ley de 1984 y yo mismo fui llamado en la reforma de 1994. Sin embargo, en la última reforma del 2009, han pasado olímpicamente de nosotros”, comentó.

“Es Europa la que está en crisis, no los refugiados”



Abogado de extranjería en ejercicio del Colegio Abogados de Bizkaia y Presidente de la  Comisión de Ayuda al Refugiado (CEAR Euskadi), Javier  Galparsoro fue uno de los promotores del turno de extranjería en España. Es también profesor de  Derecho de Asilo y Extranjería en diferentes universidades, autor de varias publicaciones sobre asilo, y a lo largo de su carrera ha recibido diferentes premios por su defensa del derecho de asilo y de las personas refugiadas.

¿Cómo valora la actual situación de los refugiados en Europa?
Cuando la gente me pregunta cómo denominaría a la “crisis de los refugiados”, suelo decir que ese es el no título, porque los refugiados no están en crisis. A los refugiados les matan o se mueren. La que está en crisis para mí es Europa. Y esta es una reflexión que creo que es urgente hacer.
Yo soy abogado, pero también soy Presidente de una ONG, y voy a hablar en la doble condición. Por lo tanto tengo la doble visión. Estoy en el tajo, y estoy con las instituciones y los políticos, y por ese motivo sé lo que no está pasando.

¿Qué es lo que no está pasando?
Lo que no está pasando es que Europa se había comprometido a acoger a 160.000 refugiados de los más de un millón que han llegado en el año 2015 a la UE por vía marítima. Estamos hablando de los refugiados que estamos viendo en los medios de comunicación, que llegan a las islas griegas desde Turquía, que anteriormente llegaban a Italia. Las personas huyen, buscan protección en Europa. Y Europa no les protege. A España le correspondían 17.931, pero luego se redujo a 9.323 personas. ¿Sabes cuántas han llegado a día de hoy? 18 en total. Llegaron 12 el 8 de noviembre y otras 6 el 20 de Diciembre. Todo acreditado con acuerdos europeos, los plazos, la distribución por países…

¿En qué situación está el proceso en este momento?
En este momento España ha ofertado 200 plazas y ha recibido 18. Todavía quedan más de 9.000, y en este momento, a mí se me cae la cara de vergüenza. No sabemos cuándo llegará el resto de las personas que nos hemos comprometido a acoger.

¿Cuál es la causa de esta situación?
Esa es una pregunta para la que no tengo una respuesta clara. No sé bien lo que está pasando. Porque a mí, que soy el Presidente de una de las organizaciones que tiene la misión de acoger a los más de 9.300 refugiados –no la única, está también Cruz Roja, está ACCEM- me han pedido que tenga un dispositivo listo para la acogida, desde el 9 de septiembre. Imagínate lo que esto supone, porque no me dicen ni el día, ni la hora, ni cuántos, ni cuándo ni durante cuánto tiempo…

¿Es entonces una cuestión económica?
No es una cuestión de fondos. Hay mucho dinero para esta emergencia humanitaria. Europa tiene muchísimo dinero para esta operación. Ya lo estamos viendo. En el último acuerdo de 18 de marzo, a Turquía le hemos comprado nuestra dignidad por 6.000 millones de Euros para que se haga cargo de todos los refugiados que lleguen. Turquía se queda con los refugiados a cambio de dinero y de otras prebendas (supresión de visado turista, agilización entrada en la U.E., etc).  

En este proyecto inicial había una asignación inicial de 6.000 € por cada uno de los refugiados, procedentes de fondos de la UE, para los países de acogida. Así que podemos decir que cada refugiado viene con algo más de un pan debajo del brazo. Cada uno de los 160.000 refugiados recibe del Fondo de Asilo, Migración e Integración (FAMI) esta suma nada desdeñable, y Grecia e Italia, otros 500€ adicionales por cada refugiado que envían.  

El señor Gil Arias, que ha sido durante diez años, director gerente de la Agencia Europea para la Frontera Exterior (FRONTEX), ha comentado que al ritmo actual, hacen falta más de 130 años para alcanzar los compromisos adquiridos. Es un tema para caerse la cara de vergüenza.
Cuando llevamos desde el 8 de septiembre trabajando y atendiendo a gente que me llama con el alma rota por la imagen del niño, de los naufragios… Gente que quiere colaborar, que quiere hacer algo para ayudar a estas personas. La ola de solidaridad no se ha dormido, pero no la podemos encauzar. Con estas cifras, ¿Qué se puede decir a la ciudadanía?


¿Si existen los medios, cuál es entonces el problema?
Si le preguntamos al Ministro del Interior, a Jorge Fernández, te dirá que es de los propios refugiados, que no se quieren identificar en los “hotspots”. Una de las culpas que se les están echando. Cuando ellos llegan, hay que tomarles las huellas, es una de las obligaciones del sistema europeo de asilo. Y ellos no pueden elegir su destino. Es otra cosa muy seria. El refugiado no puede decidir a qué país de la UE quiere ir. Llega a un país seguro que tiene la obligación de recibirle, de tramitar su solicitud y de continuarla hasta el final, pero el refugiado no puede elegir el país de acogida.

De hecho, el debate ahora, el famoso acuerdo que se ha forjado con Turquía, es que se quiere convertir a Turquía en un país seguro. Cuando no es precisamente un país defensor de los derechos humanos, y por ello no está en la UE. Y además tiene frontera con Siria. Ahora resulta que estamos firmando un acuerdo con Turquía porque se le ha definido como país seguro. Esto es bochornoso.
Y hay una noticia que es alarmante. De la primera remesa que ha sido devuelta en aplicación de este acuerdo entre la UE y Turquía, hay unas quejas tremendas, y parece que mucha gente está siendo incluso deportada a su vez a Siria, así que está siguiendo el camino inverso, incluidos los propios refugiados.

¿Y si le preguntan a usted? ¿Cuál es la causa?
Si hablas conmigo, te digo que la culpa es de Europa, que como continente no hemos tenido la capacidad de aceptar que como son miles de personas las que vienen, es el momento de poner en práctica todos los fundamentos teóricos que hemos dicho desde siempre. Que el asilo es un derecho que viene recogido en un convenio internacional desde 1951 y consiste en la protección incondicional e integral a toda persona que puede ser perseguida o que tiene temor de serlo por causas de nacionalidad, etnia, religión, raza, ideas políticas, pertenencia a determinados grupos sociales, por causas de guerra, de orientación sexual, por ser víctimas de género… Según la ONU; en este momento, son 59,9 millones de personas, según las cifras de 2014.

De esos casi 60 millones, ha llegado un millón a la UE solamente en 2015 y por vía marítima. Esto crea alarma, porque, efectivamente, parece mucha gente sin embargo no lo es, sobre todo si se compara con la que acoge Líbano u otros país mucho más pequeños que la UE. Lo que ha pasado aquí es que Europa no se imaginaba este escenario. Los vemos en el Telediario y están en Jordania, están en Turquía, están en Palestina, en Líbano. Los ves en los campos, pobrecitos, qué pena, pero están allí. Lejos de nuestra quietud. Pero ahora, de repente, han llegado aquí, se han convertido en nuestro problema. ¿Qué respuesta damos? Al principio, todos sobrecogidos con el niño Aylan Kurdi y otras historias terribles, y con esta saturación, porque esto es una olla a presión, evidentemente, Europa está viviendo una situación inesperada.

Como ciudadano europeo, como ciudadano español, como abogado,  pero sobre todo como ser humano, esto me produce auténtica vergüenza. La última noticia es que van a venir a España próximamente a primeros de mayo a unos 200 refugiados. No lo tengo confirmado. La noticia no son los 18 que han llegado hasta ahora, sino los 9.323 restantes que no están llegando.
El asilo es un derecho que afecta a 60 millones de personas en el mundo. En España llegaron en 2015 alrededor de 13.000.Uno de cada 132 habitantes de la tierra es un refugiado. Porque hay 37 conflictos declarados que provocan este éxodo imparable. No podemos hacer excepciones. Cuando me dicen que van a venir los sirios, yo digo que no, que los que van a venir son refugiados. Son de Siria, pero también son de Irak, y son de Eritrea, de Afganistán y son de Palestina, de R.D. Congo, de Ucrania… de tantos países en los que se persigue a las personas… mujeres, hombres, niños, y niñas. Hay tantos países en los que se persigue a las personas…

¿Es cierto que los refugiados no quieren quedarse en España, que solo quieren seguir camino hacia otros países de la UE?
Algo de eso es cierto, está pasando. Ha habido gente que ha llegado a España, de los que fueron acogidos y atendidos en Ceuta y en Melilla, donde hay bastantes sirios. Algunos han decidido dejar esa protección y han pensado -creo que ingenuamente- que podían seguir camino hacia otros países europeos. Pero, en aplicación del Convenio de Dublín se define que el asilo no es “a la carta” y el refugiado tiene que ir al primer país seguro al que llega. Si has llegado a España, es España el que te tiene que acoger, tramitar tu solicitud y te tiene que proteger frente al país perseguidor. Si decides dejar voluntariamente esa protección y seguir, por ejemplo, a Alemania, ese país te puede devolver.

¿El status del refugiado está ligado al país de entrada?
El refugiado tiene que ser atendido en el país de entrada, siempre que sea un país seguro. Por eso, Turquía, hasta entonces, no lo era y se entendía razonable que se produjeran traslados a Italia o Grecia. Ahora, de repente se convierte en un país seguro. Esto es de risa y lamentable.

¿Cómo se decide que un país es seguro?
Está regulado por reglamentos y directivas de la UE. Si tenemos que legislar, somos los primeros. Todo está escrito, todo son plazos, todo son compromisos. Pero luego a la hora de la verdad, hay unos incumplimientos que son masivos y escandalosos. El Convenio de Dublín, por ejemplo, no lo están cumpliendo muchos países. Merkel abrió las puertas de Alemania en un primer momento, y los países centroeuropeos (Serbia, Hungría, Croacia, Eslovaquia, Macedonia) estaban muy contentos de  hacerles el “pasillo”, porque así ellos se quitaban el problema. Hasta que Alemania dijo: hasta aquí hemos llegado. Porque tenían una afluencia enorme.

Europa, entonces, yo creo que está desconcertada. Y por lo tanto, es una crisis de Europa. Si tú sabes que te van a bombardear, ¿te quedas esperando? Y lo digo para los que son críticos con los que vienen. Si te pones en su lugar, ¿tú qué harías? Si dices que podrían haber venido de otra manera, ¿tú lo habrías hecho? ¿Cómo si no existen visados para refugiados ni pasaportes para viajar? Europa ha desertado de sus principios y de sus sueños y grandes proclamaciones. Europa no está cumpliendo, y luego, todo lo justifica.

El resto de países, ¿va más avanzado que España en los procesos de acogida?
La situación no es mucho más optimista. Portugal, para que te hagas una idea, tiene ya listas 1.200 plazas, y ha acogido a 196 refugiados. Las cifras siguen siendo muy bajas. Hay países, como Dinamarca, que directamente no participan. Y han modificado la normativa de asilo para permitir la confiscación de los bienes de los refugiados que lleguen a partir del equivalente a 1.340 euros. Eso sí, dejando a salvo “efectos de valor sentimental” ¿para que sus conciencias no se rompan del todo?


viernes, 22 de abril de 2016

“Cuando se alcanza un acuerdo, el mérito es de las partes, de los abogados y del mediador”

A lo largo de 2015, el Centro de Mediación del M.I. Colegio de Abogados de Pamplona (CEMICAP) participó en un total de 59 asuntos. De ellos, 58 fueron atendidos por el Servicio de Mediación Intrajudicial Familiar, servicio que inició su colaboración con el Juzgado de Familia ya el año 2000 y que se integró en el CEMICAP a partir de la constitución de éste, a finales de 2013.
Iñaki Subiza, coordinador del CEMICAP, y Sonia San Julián, coordinadora del Servicio de Mediación Intrajudicial Familiar.
Según explican Iñaki Subiza, coordinador del CEMICAP, y Sonia San Julián, coordinadora del Servicio de Mediación Intrajudicial Familiar, la mediación es una vía alternativa para gestionar los conflictos, de forma extrajudicial o intrajudicial. “Es otra forma de resolver un conflicto. No la única, ni la mejor. Es una forma más, aunque para los que creemos en la mediación, es una muy buena forma de hacerlo”. En estos momentos, un total de 71 abogados integran el CEMICAP, 30 de ellos desde el Servicio de Mediación Intrajudicial Familiar.


¿Qué es el CEMICAP?


SUBIZA: El CEMICAP fue la formula empelada por el MICAP para entrar en el mundo de la mediación. Ya desde el año 2000, el MICAP trabajaba en Mediación Intrajudicial Familiar, prestando ese servicio en el juzgado de familia nº 3 de Pamplona, donde la juez de familia derivaba asuntos. En 2013 decidimos abrir el centro a la mediación civil y mercantil, ya que la legislación permitió esta posibilidad, conforme a la Ley 5/2012, de 6 de julio, de Mediación en asuntos Civiles y Mercantiles. 

¿Qué es la mediación?

SUBIZA: Ante un conflicto familiar, una separación o divorcio por ejemplo, la pareja puede resolverlo de dos maneras: a través de una negociación que termine con acuerdos que se recogerán en un Convenio regulador, que terminará siendo aprobado por el Juez;  o por la vía contenciosa, esto es, dejando que el Juez sea quien decida después de oír lo que cada una de las partes pide.

Una de las formas en la que la pareja puede llegar a esos acuerdos es con la colaboración de un mediador, que va a ayudar a las partes a que tomen sus propias decisiones dialogando. Si llegan a algún acuerdo, redactarán el acuerdo de mediación, que se entregará a los abogados para que les sirva de base del Convenio regulador. Pero la mediación no funciona solo en asuntos de familia, también en problemas derivados de cumplimiento de contratos (son frecuentes los problemas derivados de contratos de arrendamiento), problemas vecinales, de comunidades de propietarios, entre accionistas de una empresa. El abanico es tan amplio como amplios son los conflictos humanos.

¿Qué formación es necesaria para ser mediador?

SAN JULIÁN: El mediador, como dice la ley, ha de estar en posesión de un título oficial universitario, o de formación profesional y contar con una formación específica en mediación. Puede actuar como mediador un economista, que tendrá que acreditar que está formado en técnicas de mediación. Puede ser un abogado en ejercicio formado en mediación, etc.

En el CEMICAP, como es lógico, todos los mediadores son abogados que se han formado en técnicas de mediación. Cuando actúas como mediador, no actúas como abogado, en absoluto. No hay que confundir las profesiones. El hecho de que la figura del mediador del CEMICAP sea un profesional de la abogacía, no implica que el mediador actúe como un abogado.

¿Tiene un abogado que se haya formado en mediación alguna ventaja como mediador, respecto a otros profesionales, por su mayor conocimiento dela ley?

SAN JULIÁN:  Depende del tipo de mediación, pero en general considero que un mediador cuya formación de base es el Derecho dispone de unos conocimientos que pueden servirle y ayudarle. Cuando se trata de mediaciones en las que ya hay iniciado un proceso judicial, tener una base jurídica ayuda mucho. Con ello no quiero decir que al tener formación jurídica el mediador asesore legalmente a las partes insisto, porque el mediador no asesora legalmente… pero sí que es cierto que ante un asunto a mediar que está en plena efervescencia jurídica, tener formación en Derecho, ayuda a entender mejor a los mediados y a derivarles en su caso a los profesionales que necesiten.

¿Cómo funciona un proceso de mediación, por ejemplo, en un caso de familia?

SUBIZA: La separación o el divorcio tiene que acordarlos el juez, pero al juez puedes llegar por la vía contenciosa, y que sea él quien decida; o puedes llegar de mutuo acuerdo. Y al acuerdo se puede llegar de varias maneras: puede ser que las dos partes tengan un abogado en común que les asesore a ambas; o que cada una de las partes tenga su abogado; o que cada uno tenga su abogado y además acudan a un mediador. 

SAN JULIÁN: Y también puede suceder que un proceso de familia se haya iniciado por la vía contenciosa, y que el juzgado lo derive a la mediación. Esto es la mediación intrajudicial. Si el juez estima que un asunto pude ser mediable, deriva a las partes, antes de que se celebre la vista, a una Sesión Informativa para que inicien si estas quieren un proceso de mediación, y traten de llegar a un acuerdo. 

SUBIZA: Normalmente, cuando se deriva un asunto a mediación, es porque el juez ve que pude ser interesante que la pareja dialogue, y que llegue a una solución. Si al final no se ponen de acuerdo, es el juez el que toma la decisión.


¿Qué ventajas tiene un proceso de mediación?

SAN JULIÁN: En un procedimiento contencioso, las posturas están muy enconadas, el desgaste emocional de las partes, es muy alto. Este desgaste emocional se reduce en una mediación, ya que para abrir los cauces de comunicación es indispensable bajar el nivel de conflicto y el estrés emocional, y eso, que no es poco, es lo que ganas, en el peor de los casos.  Además, una mediación es mucho más rápida que un proceso judicial contencioso, por lo que es posible reducir el coste económico que se produce cuando te encuentras con juicios contenciosos y apelaciones continuas, que pueden convertir en proceso en una especie de historia interminable. 

SUBIZA: Es importante el protagonismo de las personas a la hora de solucionar sus problemas, en este caso un conflicto familiar. Si lo piensas, hasta ese momento, todos los problemas de la familia se habían decidido de mutuo acuerdo, hablando y pensando. Y de repente, cuando la situación es más conflictiva, cuando es necesario más diálogo, se deja la decisión en manos del juez o de los abogados. Entonces, la mediación, lleva a la parte, aunque esté asesorada por su abogado, a sentarse en la mesa de negociación y a ser la que decide.

SAN JULIÁN: Y cuando uno decide por sí mismo, el acuerdo suele ser más viable. Hay por lo general un porcentaje de cumplimiento mucho más alto que en el caso de una sentencia que se impone. 

SUBIZA: Sobre todo en familia, puede ocurrir que una sentencia no solucione realmente una situación, porque las partes lo incumplen. Entonces, hay que estar con continuos juicios para que se pase la pensión, se respete el régimen de visitas… Una de las cosas buenas de la mediación es que posibilita que las dos partes estén de acuerdo con la solución alcanzada, por lo que se evita toda esa maraña posterior de juicios para la ejecución de la sentencia.

CEMICAP en 2015


Si nos fijamos en las estadísticas de 2015, vemos que hay un porcentaje significativo, casi el 40%, en que las partes no inician el proceso de mediación, porque no acuden a la sesión informativa. ¿Qué valoración hacen de este dato? 

SUBIZA: Hablamos de un 60% de personas que acuden a una sesión informativa. Y hay que tener en cuenta que son parejas que no se han conseguido arreglar por ellas mismas. Normalmente, los abogados han intentado llegar a un mutuo acuerdo, que es mucho más rápido y más satisfactorio, pero no lo han conseguido porque hay un conflicto muy fuerte. Así que han puesto la demanda. Entonces, el juez les envía a una sesión informativa sobre el proceso de mediación, para que puedan decidir si les interesa tratar de llegar a un acuerdo. Por eso, podemos considerar que es una cifra positiva. 

SAN JULIÁN: Hay que entender que en la mediación intrajudicial, la pareja ya está muy cansada, y el grado de desacuerdo es muy notable. Inicialmente, el 98% de los abogados previo a iniciar un procedimiento contencioso ha intentado llegar a soluciones transaccionales con sus clientes. Pero en estos casos no ha sido posible.  Con esa falta de acuerdo y consiguiente enconamiento vamos a juicio. Y cuando las partes ya creen que va a ser el juez quien decida en última instancia, se les invita a las partes a una sesión informativa, pensando en que pueda arreglarse a través de un proceso de Mediación. Hay gente que piensa que, llegados a este punto, es imposible arreglarlo. Por eso no van siquiera a la sesión informativa. Por su puesto hay que respetar su decisión, aunque considero que acudir a una sesión informativa no hace daño a nadie.

¿Qué porcentaje de mediaciones ha terminado en acuerdo en 2015? 

SAN JULIÁN: Una vez que se inicia la mediación, podemos concluir que el 30% se ha solucionado con acuerdos, que pueden ser totales o parciales. Pero es que además, también tenemos la experiencia de que personas que en un momento determinado no han llegado a acuerdos en mediación, sí que han llegado a un acuerdo durante el propio juicio, en parte porque las sesiones de mediación han servido para que revisen sus posturas y sus expectativas, y esto también es un logro para los mediadores. 

SUBIZA: Sí. Hay que tener en cuenta que estamos ante un conflicto que las partes no han podido solucionar de ninguna otra manera. Se trata de una pareja que está en el peor momento de su relación, que no encuentra una manera de solucionar sus problemas por sí misma. De repente, tener la capacidad de llegar a un acuerdo, no es algo que haya que tomar a la ligera.

El abogado, imprescindible


¿Les parece aconsejable acudir a la mediación sin un abogado? 

SUBIZA: No me parece una buena idea acudir a un proceso de mediación sin consultar a un abogado. Cuando lo casos llegan a un acuerdo, el mérito es tanto de las partes, como de los abogados y del mediador. Por eso, en la mediación, hay que entender el papel que tiene los abogados asesores de las partes. Aunque normalmente no se sienten a la mesa, su asesoramiento es imprescindible y las partes harán bien en no firmar nada sin que su abogado dé el visto bueno. 

SAN JULIÁN: En general se acude a las Sesiones de mediación sin abogado pero probablemente, durante el proceso el mediador decida derivar a las partes a un abogado en un momento determinado, porque el mediador no asesora legalmente, como puede derivarles a un tasador o a un contable, dado que puede haber una parte del acuerdo que las partes quieren adoptar que requiera de la información de un fiscal o de un abogado.  Dependiendo del tipo de mediación, el abogado forma parte del proceso. Tener asesoramiento legal del abogado durante el proceso de mediación es bueno para que las partes informadas tengan mayor capacidad para llegar a acuerdos una vez aclarada su consulta legal. 

Un proceso de mediación en el que las partes no han querido asesorarse legalmente, puede dar lugar a que, al llevar el acuerdo de mediación al abogado para darle forma jurídica, este les sorprenda con la mala noticia de que no se pude recoger en la forma en que las partes quieren, porque legalmente es algo que no se puede hacer y el juez lo va a rechazar o cualquier otra incidencia. Por eso es importante el asesoramiento del abogado. 

Entonces, no se puede considerar al mediador como una alternativa al abogado. 

SUBIZA: Efectivamente. No es cierto es que sean alternativos, que haya que optar entre uno u otro. En una mediación, el abogado tiene que aconsejar a su cliente que vías elegir, qué decir, qué no decir, qué concesiones se podría plantear hacer y de qué manera dar los pasos leales para solucionarlas… El abogado se equivoca si piensa que cuando el juez envía a su cliente a una sesión de mediación va a perder el control de la defensa y no va a poder hacer lo que más conviene a su cliente. 

SAN JULIÁN: Son complementarios. No se tiene que entender como alternativos sino como complementarios. Y ahí es donde todavía hay cierto desconocimiento por un lado, de los profesionales de la abogacía respecto de la mediación, y también de la ciudadanía respecto a cuándo hay que acudir a una mediación y cuando a que acudir a un abogado. 

¿Qué beneficios aporta la mediación frente a la vía contenciosa? 

SUBIZA: Es una fórmula para que las parte solucionen su problemas hablando entre ellas. Ayuda a las partes a que hablen, porque el problema, y es algo que en una pareja se suele ver muy claramente, suele ser de comunicación. El mediador lo que hace es ayudarles a que hablen, no les da soluciones. 

SAN JULIÁN: Cuando una mediación prospera, se dice que tiene un efecto terapéutico. Cuando una persona que no se habla con otra, llega a un acuerdo, y vuelve a abrir esos canales de comunicación, al final del proceso, se siente mejor. Ello no significa que la mediación sea una terapia. Al Mediador tampoco se le puede confundir con un terapeuta o un psicólogo. Es una figura novedosa y un poco compleja.  Sin embargo, somos optimistas y creemos que la mediación se va a convertir en una alternativa habitual a la que las personas van a poder acudir cuando están a ante un conflicto, como una opción más. Y los jueces también van a acabar viendo la mediación como algo normal, como ocurre en otros países europeos donde está mucho más que instalada. En Italia, por ejemplo, no se puede acudir al juzgado si antes no justificas que has intentado un proceso de mediación. No es que el juez te derive, sino que sin no certificas que has intentado antes una mediación, no puedes ir al juzgado. 

¿En qué casos consideran que la mediación es la solución óptima? 

SUBIZA: Un caso en el que las partes puedan disponer de sus derechos. Todo lo relacionado con el Derecho Civil, las relacione entre personas, los derechos de los consumidores… Y es muy aconsejable para las personas cuando hay un conflicto en el que la relación va a continuar independientemente de cómo se solucione, como por ejemplo, en el caso de los matrimonios con hijos, los conflictos entre hermanos en cuestiones de herencias, los conflictos entre vecinos, conflictos entre empresas y trabajadores, entre empresas, clientes y proveedores… El acuerdo al que lleguemos tiene la misma fuerza que una sentencia, siempre que se eleve a escritura pública tiene fuerza ejecutiva. No es un acuerdo que si me conviene lo cumplo y si no me conviene lo olvido.


miércoles, 20 de abril de 2016

Las cuatro asociaciones judiciales y la Abogacía se unen para consensuar propuestas de mejora de la Justicia en España

Las cuatro asociaciones de jueces – Asociación Profesional de la Magistratura, Asociación Judicial Francisco de Vitoria, Jueces para la Democracia y Foro Judicial Independiente- y el Consejo General de la Abogacía Española han firmado un acuerdo para debatir y proponer conjuntamente los cambios necesarios para conseguir una Administración de Justicia, adecuadamente dotada de medios personales y materiales, y un Poder Judicial realmente independiente, gobierne quien gobierne, que garantice a los ciudadanos una Justicia ágil, eficiente y de calidad, a la altura del siglo XXI y que no estén sometidos a los vaivenes políticos.
Los representantes de las asociaciones judiciales y del CGAE.
El Consejo General de la Abogacía y las cuatro asociaciones judiciales han constatado que comparten el interés y la inquietud por la situación de la Justicia, que la mayor parte de las cuestiones a solucionar les afectan de forma conjunta y que es posible trabajar juntos sobre los puntos de encuentro y aparcar las posibles diferencias, por lo que han acordado crear un “Espacio de Justicia” que promueva ese diálogo  tanto interno como con las instituciones políticas y sociales, y que esté abierto a otros colectivos jurídicos y sociales.
En concreto se han creado cuatro grupos de trabajo – orgánico, organizativo, procesal y profesional- que abordará entre otros asuntos: la implantación de mecanismos que fortalezcan la credibilidad de la Justicia y la confianza del ciudadano en sus tribunales y la mejora del Gobierno de la Justicia; la organización funcional y territorial de la Administración de Justicia, la redefinición y coordinación del régimen de competencias en materia de Administración de Justicia, un plan de inversiones para varias legislaturas que dote a la Administración de Justicia de los medios imprescindibles para asegurar una Justicia ágil, eficaz y de calidad, la adecuación de la Planta Judicial a las necesidades reales de la sociedad, y la implantación de las nuevas tecnologías; las reformas sustantivas y procesales que den respuesta a las nuevas demandas de Justicia, desde el derecho de consumo a la problemática penal, pasando por las áreas laboral, contencioso-administrativa y la necesaria agilización procedimental; y, finalmente, el acceso a la Abogacía y a la Judicatura, el acceso universal a la Justicia y la Asistencia Jurídica Gratuita; la actualización funcional de la Abogacía y de la Judicatura y la actuación profesional y la garantía del derecho de defensa.
El Espacio de Justicia, funcionará mediante grupos de trabajo y desarrollará sus actividades con total independencia de cualquier tipo de poderes, organismos e instituciones y su objetivo final es consolidar el Estado Social y Democrático de Derecho y el sistema de valores, derechos y libertades construido con el esfuerzo y la solidaridad de muchos españoles, así como conseguir que la Justicia sea una prioridad y no la gran olvidada de todos los Gobiernos.


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Martes, 3 de Mayo de 2016 a las 16:30.
Reunión seguimiento SOJP y web Penitenciario I.
Computable para permanencia y acceso al TURNO PENITENCIARIO, SOJP Y WEB PENITENCIARIO.
Sala conferencias MICAP.

5 de Mayo de 2016, a las 15:15.
Jornada Online sobre Ciberseguridad.
Computable para permanencia y acceso a los servicios de Asistencia al Detenido, Juicios Rapidos, SAM, Menores y Turno penal General y Especial.
JORNADA ONLINE Sala de Conferencias del MICAP.

Lunes, 9 de Mayo de 2016 a las 16:00.
Curso práctico a través de Role Playing de Mediación.
Dirigido a mediadores del CEMICAP.
Las sesiones tendrán lugar los días 9, 11, 16, 18, 23, 25 y 30 de mayo y el 1 de junio.
Sede de Cruz Roja.

Centro de mediación

e-Colegio

TRIBUNAL DE ARBITRAJE

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